Tras perder la Eurocup, el Valencia Basket vivió hace unos días su particular via crucis. Un camino donde recomponer espíritu y ánimos antes de encarar el tramo final de liga. Por suerte, llegó el domingo de resurrección y frente al FC Barcelona Lassa el equipo volvió a sonreír con un Pierre Oriola buscando la redención

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Autor: Álvaro Paricio